RENNES-LE-CHÂTEAU V, La clave

RENNES-LE-CHÂTEAU V, La clave

4 octubre, 2014 0 Por Juan Carlos

Después de conocer la historia y adentrarnos de lleno en la aldea y los dominios de Berenger Saunière,  llegamos al punto donde vamos a analizar las distintas conclusiones a las que diferentes investigadores han llegado permitiéndome la osadía de narrar una hipótesis personal al respecto.

EL TESORO TEMPLARIO

Una de las primeras hipótesis fue la de que Saunière habría encontrado nada menos que el tesoro, hoy perdido, de los caballeros Templarios. Esta teoría se basa en la cercanía a la aldea del castillo de Blanchefort, fortaleza que lleva el apellido de Bertrand de Blanchefort, sexto Gran Maestre de la orden del Temple (1156-1169) y cuyo apellido aparece en la tumba de la Marquesa de Hautpoul (Marie de Negre Dables Dame d’Hautpoul de Blanchefort).

Ruinas del antiguo castillo de Blanchefort cerca de Rennes-le-Château.

En su mandato, Bertrand mandó traer hasta la zona una colonia de trabajadores alemanes especializados en extracción de metales para realizar trabajos en las antiguas minas de oro romanas. Estas minas estaban agotadas y a los trabajadores se les prohibía mantener cualquier tipo de contacto con las gentes de la zona, entonces ¿qué trabajos estaban realizando para guardar tanto secretismo? ¿Podrían haber construido una gran cavidad donde poder poner a salvo el Tesoro que amasaba la orden? Entre su tesoro se dice que se encontraba el tan buscado Arca de la Alianza y otros objetos sagrados que estos habrían sustraído de las antiguas ruinas del Templo de Salomón durante su asentamiento en este, donde se fundó dicha orden y que dio pie a su nombre de Caballeros Templarios.

Réplica del Arca de la Alianza.

En el año 1307 el rey Felipe IV el Hermoso se ve abocado a la bancarrota y la gran deuda que este tiene con los Templarios, así como el ansia de apoderarse del tesoro que estos amasaban en su sede de París – el cual tuvo oportunidad de ver en una ocasión con sus propios ojos- fueron el detonante para que urdiera un plan con el apoyo del entonces Papa Clemente V para acabar con dicha orden. Así, en la madrugada del viernes 13 de Octubre de 1307, a las 7 de la mañana, las tropas de Felipe IV irrumpieron en todas las encomiendas Templarias con una orden de arresto bajo acusación de herejía. No obstante, si todas estas encomiendas fueron registradas, no se halló ni rastro del tan preciado tesoro, ¿A dónde fue a parar? Parece ser que un chivatazo alertaría a los Templarios de las intenciones del rey y estos habrían tenido tiempo de ocultarlo. ¿lo habrían traído hasta las antiguas minas de Blanchefort?¿Fue esto lo que encontró Sauniére?

EL OTRO TESORO TEMPLARIO

A parte del tesoro material propiamente dicho, a la orden del Temple se le atribuía un gran secreto. Se dice que la orden estaba en posesión de un importante secreto y que su misión principal era la de esconderlo y custodiarlo. Este secreto sería ni más ni menos que los restos mortales de María Magdalena y sus reliquias, así como documentos, los evangelios donde la santa relata su vida y narra el matrimonio con Jesús, la descendencia resultante de este, e incluso, cómo Jesús habría sobrevivido a la crucifixión.

Sello de los Caballeros Templarios

Esta descendencia daría origen a una estirpe de reyes, los Merovingios, cuyo reinado acabó con el asesinato de Dagoberto II y su hijo Sigeberto IV, o eso se cree ya que como hemos narrado anteriormente, en el grabado de la losa de los caballeros que Saunière mandó levantar en la iglesia de Rennes-le-Château, se ve como un caballero parece rescatar a un niño y llevárselo a caballo. ¿Podría ser el rescate de Sigeberto IV? Esto significaría que la estirpe de reyes descendientes de Jesús y la Magdalena sobreviviría en secreto hasta nuestros días.

La estirpe Merovingia tiene su Origen en Meroveo (448-457) descendiente del rey Clodión(428-448). Con la muerte de Dagoberto II, su hijo Sigeberto daría continuidad a esta estirpe en secreto a lo largo de los años. Fruto de esta línea de sangre nacería Godofredo de Bouillon (1061-1100) quien se embarcaría en la primera cruzada hacia tierra santa, conquistando en el año 1099  Jerusalén recuperando el trono que por descendencia directa de Jesús le pertenecía. Esta línea de sangre sería lo que se conoce como Santo Grial o Sangre Real.

Godofredo de Bouillon

Este sería el otro probable tesoro Templario que Saunière habría encontrado, los documentos y las reliquias que los templarios custodiaban y que probaban que Jesús tuvo descendencia, e incluso, que no murió en la cruz y lo utilizaría para lucrarse de ello chantajeando al mismísimo Vaticano.

EL TESORO CÁTARO

La idea de que Jesús no murió en la cruz y que María Magdalena había tenido descendencia con este era una idea muy peligrosa con un riesgo más que latente. La iglesia católica no toleraba pensamientos que pusiesen en duda su dogma de fe y los Cátaros corrían ese riesgo.

Los Cátaros se asentaban en el Languedoc francés, era una sociedad cristiana, culta, humilde y bastante más tolerante en sus ideales religiosos que la iglesia católica. Esto hizo que cada vez más personas, hartas de la corrupción de la iglesia y del pago de diezmos a la misma se convirtiesen al Catarismo. Lógicamente esto despertó las iras en las altas esferas eclesiásticas que no iban a tolerar que el Catarismo se convirtiese en un peligro para sus creencias y sobre todo para sus recaudaciones.

Escudo Cátaro con la cruz occitana.

Así, a principios de Marzo de 1208, el Papa Inocencio III envía una carta a los arzobispos de Narbona, Arles, Embrun y Lyon, a condes, barones y poblaciones del resto de Francia promulgando indulgencia a favor de aquellos que tomen las armas para combatir la herejía Cátara. Fué una licencia Papal para matar, robar, violar y saquear poblaciones enteras. A esta encomienda se le conoce como Cruzada Albigense.

Fue sin duda una de las más sangrientas persecuciones de la historia, similar al holocausto Nazi. Poblaciones enteras fueron arrasadas sin distinguir quién era Cátaro y quien no. “Matadlos a todos, Dios reconocerá a los suyos” dijo Arnau Amalric el 22 de Julio, día de la Magdalena y el día que se perpetró la carnicería sobre la ciudad de Béziers.

La Cruzada Albigense finalizó con la toma del último reducto Cátaro, el Château de Montsegur, un castillo situado en lo alto de una montaña extremadamente escarpada y de difícil acceso a una altura de 1207 metros. El asalto a la fortaleza se resolvió después de 10 largos meses de sitiamiento después de que varios montañeses vascos escalaran la montaña y tomarán posesión en la Roc de Tour, desde donde los sitiadores conseguirían conquistar el castillo.

El castillo de Montsegur

El 2 de Marzo de 1244 tiene lugar la rendición de la plaza fuerte y se acuerda una tregua de 15 días al cabo de la cual los Cátaros tendrán que elegir entre abjurar de su fe o morir en la hoguera. El 16 de Marzo más de 220 Cátaros serían quemados vivos en un llano bajo el castillo conocido como El Prat dels Cremats.

Cruz cátara y roca tallada en el Prat del Cremats bajo el castillo de Montsegur.

Sin embargo la noche antes de la rendición tuvo lugar un hecho importante. Cuatro hombres consiguieron escapar de la fortaleza y burlar las tropas que vigilaban el castillo para poner a salvo el “Tesoro Cátaro”. Estos cuatro hombres descendieron por la pared norte de la montaña, la más escarpada y peligrosa lo cual hace preguntarse ¿Cuál tesoro podrían portar cuatro hombres que tienen que descender a traves de una autentica pared de piedra? Se dice que los Cátaros estaban en posesión de un gran tesoro, incluso que estaban en posesión del Santo Grial. Fuese lo que fuese este llamado “Tesoro Cátaro” ¿Habrían conseguido estos cuatro hombres llevarlo a la antigua fortaleza de Rhedae, hoy Rennes-le-Château? ¿Esconderían allí su tesoro para ponerlo a salvo? ¿Fue esto lo que encontró Sauniére?

LA DINASTIA MEROVINGIA Y EL TESORO DE DAGOBERTO II

Ya hemos hablado acerca de los Merovingios y su “descendencia” de Jesús y la Magdalena. Pero hay otros aspectos importantes relacionados con Rennes y con la vida de su último rey Dagoberto II.

Genealogía Monoparental Merovingia.

Los Merovingios se remontan hasta Clodión Chevelu (428 – 448) hijo de este era Meroveo que da nombre a la dinastía Merovingia. El hijo de Meroveo fue Childerico I, la tumba de Childerico fue descubierta en 1653 en la ciudad belga de Tournai, donde se descubrieron además restos de su tesoro, un cinturón de oro, broches, brazaletes, una espada y entre otras cosas una curiosa colección de aproximadamente 300 abejas de oro.

Abejas encontradas en la tumba de Childerico.

Dagoberto II sólo tenía 2 años cuando su padre Sigeberto III murió. Fue entonces cuando Grimoaldo, que era mayordomo de palacio urdió un plan para que el heredero del trono de Austrasia fuera su hijo y no Dagoberto II. Grimoaldo aseguró que Sigeberto III habia adoptado legalmente a su hijo y lo había declarado heredero. Para completar el plan, Grimoaldo hizo que Didon, obispo de Poitiers, se llevase secretamente al príncipe legítimo (Dagoberto II) a Irlanda donde sería educado en el monasterio de Slane.

Grimoaldo se esforzó para instalar a su hijo Childeberto en el trono, pero los nobles de Austrasia se enfrentaron a Grimoaldo y lo enviaron prisionero al rey Clovis que rápidamente lo hizo ajusticiar. El reino de Austrasia vivió sumido en la incertidumbre durante varios años, hasta que Dagoberto II regreso de Irlanda reclamando su trono donde se instaló como rey en 674.

Retrato de Dagoberto II

La esposa de Dagoberto II, Mechtilda, falleció al dar a luz a su tercera hija, entonces Dagoberto II se casaría con Gisele de Razés, que era sobrina del rey de los visigodos e hija del conde de Razés y señor de Rhedae (Rennes-le-Château). El enlace habría tenido lugar en la antigua capilla del castillo condal, situada donde hoy se encuentra la actual iglesia. Fruto de este matrimonio nacerían dos hijas y un hijo, el ya mencionado Sigeberto IV.

Dagoberto II se quedaría en el Razés y se dice que aquí amasó un gran tesoro con el fin de utilizarlo para financiar la reconquista de Aquitania. En 679, tres años después de recuperar su trono, Dagoberto II ya se había creado diversos enemigos poderosos tanto seglares como eclesiásticos. Alguno de estos enemigos contaba con un aliado dentro del reino, y como si la historia se repitiese, uno de estos aliados era el mayordomo de palacio Pipino de Heristal.

Retrato de Pipino de Heristal

Cerca del palacio real de Stenay, una de las capitales del reino de Dagoberto II, había una extensión boscosa conocida como el bosque de Woëvres. Según se dice, el 23 de Diciembre de 679 Dagoberto II se fué a cazar a dicho bosque, sobre el medio día el rey, cansado, se echó a descansar bajo un árbol. Mientras dormía, uno de sus sirvientes obedeciendo las órdenes de Pipino de Heristal le clavó una lanza en un ojo. Más tarde los asesinos se dirigieron a Stenay con la intención de acabar con el resto de la familia. No se sabe a ciencia cierta la suerte que corrieron lo que sí queda claro es que fue el fin del reinado de Dagoberto II y el fin de la dinastía Merovingia.

Cráneo de Dagoberto II

¿Qué pasó pues, con el tesoro que amasó Dagoberto II? ¿pudo quedar oculto en algún lugar del Razés? ¿estaría oculto en el antiguo Rhedae, hoy Rennes-le-Château y fue esto lo que encontró nuestro misterioso cura?

OTRAS HIPÓTESIS

Parece increíble que una aldea tan pequeña y perdida en lo alto de una colina tenga tal carga de historia, pero la propia historia y las conclusiones de los investigadores, han desarrollado muchas más hipótesis acerca del secreto que aquí se esconde y al que tuvo acceso nuestro protagonista Berenger Sauniére.

Rennes-le-Château fue una plaza fuerte Visigoda, hay que recordar que fueron los Visigodos de la mano de Alarico quienes arrasaron Roma llevándose el tesoro “supuestamente” que en su día los romanos saquearon del Templo de Salomón. Ataulfo fue aliado de Alarico en esta encomienda y hay que recordar que fue, además, dueño de las tierras donde se asienta Rennes junto con las familias Voisins y Fleury. Ataulfo era conocido como “el Rey de la Montaña Negra” y bajo las ruinas de Blanchefort, cercanas a Rennes se encuentra la “Roque Negre“, ¿Tiene alguna relación esta formación rocosa con el apodo de Ataulfo? ¿Habría ocultado Ataulfo parte del tesoro saqueado en Roma en las tierras de Rhedae?

Retratos de Ataulfo y Alarico.

A parte de la multitud de historias sobre tesoros hay otras hipótesis que merece la pena mencionar. Uno de los autores del Enigma Sagrado -aquellos que proponían la descendencia de Jesús en su matrimonio con la Magdalena-  Henry Lincoln nos hace otra propuesta. En uno de sus últimos libros “La Clave del Enigma Sagrado” nos narra como en sus últimas investigaciones ha descubierto que la distancia que hay entre las iglesias de los pueblos de los alrededores y las ruinas de los castillos formarían una Geometría Sagrada. Así, por ejemplo, la distancia entre, Rennes-le-Château, Blanchefort, La Soulane, Bezú y un punto en la línea trazada entre Bezú y Granes formarían una estrella de 5 puntas. Un pentagrama o pentáculo. Además de estas, nos muestra innumerables alineaciones equidistantes que formarian figuras geométricas todas ellas partiendo del pentagrama y no solo en esta zona, también nos muestra estas alineaciones en otras partes del mundo y en especial, en la isla de Bornholm.

Muestras de los alineamientos propuestos por Henry Lincoln

Puede ser, y no digo que no, antiguamente se construyeran las iglesias siguiendo una estricta alineación sagrada que formasen figuras geométricas como la estrella de 5 puntas, el sello de Salomón o el pentagrama, pero no sé cómo podría haberse beneficiado Sauniére de este descubrimiento.

A parte de los alineamientos sagrados de Lincoln, Elisabeth Van Buuren dice ver otro tipo de alineamientos, en este caso simulando las constelaciones zodiacales, lo que haría del entorno una especie de círculo mágico y místico cuyo centro sería Rennes-le-Château. Tampoco se muy bien como Sauniére podría hacer fortuna con esta circunstancia.

Por otro lado, tenemos los que creen en la hipótesis de la alquimia, Sauniére habría encontrado la “Piedra Filosofal” – también considerada como Santo Grial- mediante la cual, es posible la transmutación de los metales básicos en oro. Otros, sin embargo, apuestan porque el gran descubrimiento de Sauniére fue la Tabla Esmeralda de Hermes Trismegisto y por no extenderme más en esta materia, nos encontramos con quien, suponiendo que la teoría de Gaia fuese cierta, esa teoría de James Lovelock por la cual la tierra en su conjunto sería un organismo vivo y se comportaría como tal, Sauniére habría tenido la gran suerte de encontrar un artefacto con el que poderse comunicar con dicho organismo.

Como vemos, no existen límites para la imaginación en cuanto a posibilidades se refiere, y lo mejor de todo, todas estas hipótesis pueden ser ciertas -mientras no se demuestre lo contrario- pero lo lógico es crear una hipótesis basada en pruebas. Esto es lo que hace a Rennes-le-Château un lugar único en el mundo y de lo que se retro-alimenta esta historia, que cada día crece creando más caminos en este laberinto inescrutable.

UNA HUMILDE INVESTIGACION PERSONAL

     Al inicio de mi particular investigación sobre este asunto no podía imaginarme el laberinto de posibilidades, teorías e hipótesis que me iba a encontrar en el camino. A día de hoy se han escrito cientos, si no miles, de libros sobre Rennes-le-Château, algunos de investigadores serios y rigurosos y otros de personas o escritores sin escrúpulos que aportan datos sin ningún tipo de rigor, pero que contaminan la historia como si fueran ciertos. Tanto unos como otros, en la mayoría de los casos han comenzado sus investigaciones a partir de lo que parecían ser las primeras investigaciones serias sobre este “affaire”.

     Fue entonces cuando me di cuenta de que estaba cayendo en la misma trampa en la que habían caído muchos de estos investigadores. Los libros de Gerard de Sède, Baigent, Leight y Lincoln  habían creado la base de esta historia dándose por válida sin más y muchos de los investigadores empezaban sus investigaciones a raíz de las hipótesis que estos escritores habían establecido.

     Sabemos que Saunière encontró “algo” sin saber “qué” y sin saber “dónde”, ¿cómo se busca algo que no se sabe lo que es y no se sabe dónde está?

     Así pues, me decidí a buscar una solución alternativa desde otro punto de vista y lo primero que tenía que hacer era reducir esta historia a su mínima expresión, a lo básico de la historia, para lo cual me quedé con los hechos desencadenantes y que históricamente parecen ser ciertos, con el único inconveniente de que la cronología de estos no parece estar muy clara:

1-Saunière llega a Rennes-le-Château (año 1885).

2-Comienza la restauración de la iglesia (1887), hay que señalar que la reforma de la iglesia se hizo poco a poco, a lo largo de los años se reparó y se fue decorando completando el conjunto hacia el  año1900.

3-A raíz de las obras en la iglesia se descubren un pergamino o ciertos documentos, este hallazgo podríamos situarlo entre los años 1890-1891.

4-Saunière manda levantar la losa de los caballeros (1891) el mismo año en que anota en su diario la frase “…hallazgo de una tumba…”

5-Cuando se descubre la tumba y los objetos de valor que hay debajo de la Losa de los Caballeros, Saunière manda salir a los albañiles y se encierra en la iglesia donde realiza algún tipo de trabajo durante dos o tres días.

6- A raíz de estos hallazgos Saunière empieza a dar muestras de poseer una gran riqueza.

7- Es en 1895 cuando Saunière inicia sus trabajos nocturnos en el cementerio, este hecho queda constatado en las cartas de queja que los aldeanos entregaron al ayuntamiento fechadas en ese año.

8-Cuando finalizan los trabajos de restauración de la iglesia 1900, comienzan los trabajos de construcción de Villa Bethania y Torre Magdala 1901.

 

     Por lo tanto, con estos datos podemos afirmar que sea lo que sea lo que encontró Saunière, los hallazgos los hizo -1- en la iglesia y -2- en el cementerio y más concretamente en la tumba de la marquesa Marie de Nègre D’Ables, tumba en la que por cierto, Saunière puso todo su empeño en borrar cualquier rastro que indicase su ubicación en el cementerio.

     Claro está que, después de la restauración de la iglesia, y después de que el cura no solo hiciese desaparecer la tumba de la marquesa, sino que, además recolocara parte de las tumbas del cementerio, hace difícil conocer  la ubicación exacta donde se encontraban situados estos puntos clave.

     Antoine Captier y Claire Corbu nos muestran en su libro L´héritage de L´abbé Sauniére el antiguo registró parroquial 1694 -1781 que nos aporta algunos datos sobre lo que hay debajo del suelo de la iglesia, así en un extracto de este leemos:

“…por maese Michel, párroco de Saint-Just, en mi presencia y con mi consentimiento, ha sido inhumada el treinta y uno del antedicho mes en la iglesia de este lugar, en la tumba de los señores que está cerca del balaustre, en presencia del antedicho maese Michel…”

     El extracto que hemos leído del registro parroquial corresponde a la inhumación del cuerpo de Anne Delsol y cómo podemos ver nos habla de  «la tumba de los señores que está cerca del balaustre», queda claro pues que bajo el suelo de la iglesia y cerca del balaustre se encuentra la tumba de los antiguos señores de Rennes, pero ¿es una simple tumba o hay más?

     Otro dato importante al respecto nos lo ofrece Enric Sabarich en su libro El secreto de Rennes-le-Château, un viaje iniciático al origen de la leyendadonde leemos que:

…en el testamento de uno de los antiguos señores del lugar, Henri d´Hautpoul, fechado el 24 de abril de 1695 se lee… …queriendo que, después de mi muerte, mi cuerpo sea enterrado en la iglesia parroquial de Rennes, en la tumba de mis predecesores…

     Podemos, por lo tanto, afirmar que esta tumba es de gran tamaño, lo que la convertiría no en una tumba, si no en una cripta o necrópolis y las investigaciones llevadas a cabo a lo largo de los años por varios investigadores nos lo demuestran.

     El 27 de abril de 1967 el profesor Cholet obtuvo un permiso para realizar excavaciones arqueológicas en el interior de la iglesia con la ayuda del doctor Malacan y el abate Rivière.  Cholet decía tener en su poder un documento datado del siglo XVIII y redactado por el cura de la parroquia de aquel tiempo, curiosamente hermano de Antoine Bigou,el que era párroco en la época en la que muere Marie de Nègre- en el que se mencionaba la existencia de una cripta bajo la iglesia cuyo acceso había sido tapado. La existencia de este documento es más que dudosa ya que nunca se ha visto ni existen fotografías, pero lo importante en este caso es que consigue realizar excavaciones dentro del templo.

     Al finalizar estas excavaciones el profesor Cholet redacta un informe en el que menciona que bajo la escalera del pulpito, encuentra indicios de una escalera que desciende dirección al cementerio. También menciona en dicho informe el hallazgo del inicio de una escalera en el interior de la sacristía, que en este caso desciende en dirección sur y formada por unos escalones burdamente tallados. En dichas excavaciones el doctor Malacan encontró un cráneo con una extraña perforación en la parte superior y que conservó el resto de su vida. La perforación del cráneo que encontró el doctor Malacan es similar a la perforación que tiene el cráneo de Dagoberto II. Curioso.

Parte del informe redactado por el doctor Cholet.

Detalle de la Litre Funeraire en el muro de la iglesia vista desde el cementerio.

Este informe nos revela que la necrópolis subterránea podría tener varios accesos, pero en cuanto a la tumba se refiere la propia iglesia nos muestra algo llamativo: antiguamente podía distinguirse en el muro exterior de la iglesia una “litre funeraire” que es una incrustación de piedras más claras que el resto formando una línea que la rodea. Esta línea viene a indicarnos que en el interior de la iglesia se encuentra enterrado alguien de alto rango social. Este era un derecho señorial aparecido en el siglo XII que permitía a la nobleza y realeza enterrarse en el interior de las iglesias, colocando una banda negra alrededor de las mismas, tanto en el interior como en el exterior, decorada con sus escudos de armas. El inconveniente de la “litre funeraire” de esta iglesia es que carece de estos escudos por lo que es difícil determinar qué personaje importante se encuentra enterrado en su interior, además hoy el color negro de la banda ha desaparecido y se distingue como piedras más claras. No obstante, es suficientemente visible como para corroborar la existencia de tumbas de importancia dentro del templo.

     El informe Cholet sería pues un documento importante donde se detallan las primeras pistas que nos dirigen al subsuelo de la iglesia, no obstante, hay algo que llama poderosamente la atención: Si Cholet encuentra unas escaleras que descienden en el interior de la iglesia y supuestamente tenía un permiso para realizar excavaciones arqueológicas ¿Por qué no continúo excavando hasta encontrar el destino de estas escaleras? Hoy día hay gente que “mataría” por poder hacer eso…

     Por otro lado, tenemos las lecturas que se han llevado a cabo en el interior de la iglesia con radares de penetración terrestre GPR. En abril del año 2001, Robert Eisenman realiza la primera lectura donde se constata la existencia de una cripta subterránea bajo el suelo de la iglesia. El 7 de mayo de 2008 y a petición del ayuntamiento, un equipo británico encabezado por el doctor Richard Heygate obtiene el permiso de la DRAC para realizar una lectura con un radar GPR en el interior de la iglesia, aunque para obtener dicho permiso tiene que someterse a unas condiciones:

– Acordar mediante un escrito que certifique que la lectura de GPR no es intrusiva y no se van a efectuar excavaciones.
– Informar de los resultados de dicha lectura.
– Firmar un acuerdo en el que quede reflejado que el municipio es el propietario de cualquier descubrimiento o hallazgo.

     Los resultados de estas lecturas no se han hecho públicos. ¿Por qué? No obstante, un investigador francés Jean Brunelin en un informe llamado “El sótano de la iglesia de Rennes-le-Château” nos desvela algunas de las conclusiones de dichas mediciones:


– Existen al menos dos cavidades bajo el suelo.
– Una es más grande que la otra
– Una es más profunda que la otra.
– Ambas se comunican por un pequeño pasillo.
– Una sería la tumba de los señores y la otra la antigua cripta.

     El motivo por el que el ayuntamiento no quiere publicar los datos de esta lectura y aunque Jean Brunelin no nos lo cuente en dicho informe, lo más lógico es pensar que si este radar ha conseguido hacer una lectura clara de las tumbas y del pasillo que las une, también haya revelado la ubicación de los accesos a la cripta.

     En el museo de Rennes-le-Château en uno de sus paneles informativos podemos encontrar toda esta información donde, además, podemos ver una reconstrucción simulada de la necrópolis en base a las lecturas recogidas, así como la propia lectura del georradar. Este panel también nos muestra una curiosidad bastante llamativa de la iglesia, en una de las paredes de la torre del campanario sobresale un pilar redondo, justo en la parte que da al cementerio. Según otro investigador, en este caso Paul Saussez esto simbolizaría la muerte de un niño, que bien podría ser la de Joseph d´Hautpoul cuya lápida puede verse también en el museo, hijo de la marquesa de Hautpoul y fallecido a los 2 años.

     François d’Hautpoul y Marie de Nègre D’Ables tuvieron un hijo varón al que llamarán Joseph. La descendencia de los Hautpoul – Blanchefort parece asegurada, pero el 8 de marzo 1739 el pequeño Joseph muere sin llegar a cumplir los dos años de edad. Los marqueses tendrán otros hijos pero serán niñas. La sucesión de los Hautpoul de Rennes se rompe para siempre. Con motivo de la ruptura definitiva, François d’Hautpoul y Marie de Nègre D’Ables se prestan a un acto simbólico. El antiguo balaustre de la iglesia se retira del coro y es incrustado en lo alto del campanario, del lado del cementerio. Este balaustre, nos indica la localización de la tumba de los Señores de Rennes y algunos otros personajes.

Panel informativo en el museo de Rennes-le-Château

     Como podemos ver en la foto, el pilar que sobresale está tallado en su extremo formando cuatro caras y en lo que sería la parte superior podemos ver un pequeño agujero hecho para encajar un capitel y de esta forma completar el conjunto que formaría el antiguo balaustre que sustentaba el pulpito, de la misma forma que el balaustre de madera donde se encontró el pequeño pergamino.

     Se da la circunstancia de que en una de mis visitas a Rennes encontré en los jardines de Villa Bethania un viejo y desgastado capitel de piedra con un agujero en su parte inferior que encajaría perfectamente con el pilar del campanario, a falta de la pieza metálica de unión. Si realmente este capitel es la pieza que completa el conjunto del antiguo balaustre de piedra junto con el pilar incrustado en el campanario, esto vendría a certificar que el pilar que está en el campanario no es un pilar de la construcción sino una pieza colocada por un motivo especifico como ya hemos comentado anteriormente y que nos estaría señalizando algo.

Capitel de piedra encontrado en los jardines de Villa Bethania

Mi opinión particular es que dicho pilar es una señal que marca la posición donde se encontraba la antigua tumba de la marquesa de Hautpoul, Marie de Nègre Dables Dame de Hautpoul de Blanchefort, o mejor dicho, el lugar donde se encontraba la entrada a la Cripta de los Hautpoul y que, como hemos visto anteriormente, su acceso fue bloqueado tras la muerte del pequeño Joseph. También puede ser que este sea el acceso que menciona el supuesto documento del siglo XVIII que el profesor Cholet decía poseer, donde el sacerdote de aquella época hablaba de un acceso a la cripta que fue bloqueado. Esta señal en el campanario solo podría ser interpretada por descendientes -en este caso por parte de las hijas de la marquesa- o por personas en poder de algún tipo de documento que revelase el acceso a la cripta desde el cementerio, como pudo ser el caso de Bérenger Saunière. De esta forma esto no sería una tumba sino la antigua entrada a la cripta que poseía la capilla del antiguo castillo condal de Rhedae, de la que los Hautpoul eran conocedores, que en su día fue bloqueada y posteriormente utilizada por la marquesa camuflándola con la forma de su tumba. Este acceso conduciría a la cripta de los Hautpoul, sus antepasados y por ende, al resto de la necrópolis que se encuentra bajo la iglesia. Esto puede sonar muy retorcido, si los antepasados de los Hautpoul se enterraban en la tumba de los antiguos señores de Rennes, que el registro parroquial sitúa junto al pulpito, ¿por qué la marquesa se enterró en el cementerio y no en la tumba de sus antepasados? La respuesta nos la vuelve a ofrecer nuestro compañero Enric Sabarich, fuente inagotable de información, en la que nos revela lo siguiente:

Marie de Nègre D’Ables, Marquesa de Hautpoul, fue inhumada en 1781, pero no en la Tumba de los Señores de Rennes, como le correspondería por rango…¿por qué? En primer lugar, la tumba ya había sido clausurada hacia 1740; de hecho, su hijo Joseph fue enterrado en el cementerio en 1739. Pero, además, en 1776 apareció una “Lettres-Patente du Roi”, concerniente a las inhumaciones en las iglesias, capillas y cementerios, que sentenciaba en su artículo 1º:

Ninguna persona eclesiástica o secular, cualquiera que sea su calidad, condición y dignidad que pueda ser, con la excepción de los arzobispos, obispos, sacerdotes, patrones de iglesias, y los altos dignatarios y fundadores de capillas, pueden ser enterrados en las iglesias, incluso en las capillas públicas o privadas, oratorios, y en general, en todos los espacios cerrados  donde los fieles se reúnen para la oración y la celebración de los santos misterios, y por cualquier razón y bajo ningún pretexto. “…

Lettres-Patente du Roi donde se lee su primer artículo.

     La marquesa, perteneciente a la nobleza se vio obligada a enterrarse en un cementerio junto al resto de la plebe. Esta nueva situación la condujo a idear un plan junto a su confesor, el padre Antoine Bigou, antecesor de Saunière como párroco de la iglesia de Rennes-le-Château en la época de la marquesa. Sabedora de que en el cementerio bajo el pilar que mandaron colocar en lo alto del campanario se encontraba la entrada a la tumba de sus antepasados, ordenó al sacerdote (Antoine Bigou) que el día de su muerte su cuerpo fuera enterrado junto a estos, entrando en la cripta por el acceso del cementerio, dicha entrada se taparía posteriormente con las lápidas de defunción de esta, haciendo creer que había sido inhumada en el cementerio y haciéndolo constar así en el registro parroquial. De esta forma tan sutil cumpliría la “Lettres-Patente du Roi” dictada en 1776 descansando realmente en el lugar que la correspondería por rango.

     La historia empieza a ser coherente, pero sabía que tenía que conseguir alguna prueba de que esto podía ser posible. Todas las pistas, incluso las que nos dejó Saunière me conducían al mismo lugar, así, en una de mis visitas a Rennes-le-Château mi objetivo fundamental fue conseguir la foto de ese lugar, y ver si se encontraba alguna pista o señal que diese fe de que podía estar en lo cierto, y el resultado, fue sorprendente.

     He revisado un montón de fotos del cementerio, desde las más antiguas hasta las más modernas. El cementerio ha sufrido variaciones, se han enterrado nuevos cuerpos, se han cambiado tumbas y algunas se han renovado. Otras tumbas siguen inamovibles con el paso del tiempo como si hubiesen caído en el olvido. Una de estas tumbas es concretamente la que marca el lugar que nos señala el pilar de la iglesia.

      A día de hoy encontramos en dicho lugar la tumba de un aldeano llamado Barthélemi  Rivieire, nacido el 3 de octubre de 1824 fruto de la unión de François Rivière y Magdeleine Rougé  y fallecido el 22 de Abril de 1896. 

     Como ya hemos comentado Saunière realiza sus trabajos en el cementerio más o menos en marzo de 1895, tras las denuncias de los aldeanos se ve obligado a reparar los daños en el cementerio, tarea que supongo le llevaría algún tiempo. El año de defunción que marca esta losa es de abril 1896, es decir, que la muerte de este aldeano se produjo durante las reparaciones que Saunière hubo de acometer en el cementerio o inmediatamente después de estas. Si realmente Saunière descubrió el acceso a la cripta en la tumba de la marquesa, cripta en la que además hizo el hallazgo origen de su fortuna ¿Qué mejor forma de tapar el acceso a su botín que con una tumba reciente? Saunière se las habría ingeniado para utilizar el primer fallecimiento que se produjo en el pueblo con la intención de bloquear dicho acceso, e impedir que nadie descubriese la ubicación de esta entrada, de la misma manera que en su día hiciera la marquesa colocando sus lapidas sobre esta. Esto le garantizaría al cura que su secreto estuviese a salvo durante unos cuantos años, tantos que incluso a día de hoy esa tumba sigue inamovible.

     Saunière no solo se encargaría de tapar dicha entrada colocando una tumba reciente encima, sino que, además −siempre según mi teoría− es muy probable que bloqueara dicha entrada con las piedras que recogía en sus salidas por los alrededores y que traía en un canasto colgado de la espalda, con la excusa de que eran para construir la gruta que hoy vemos en el jardín.

     Todo esto no es más que una teoría particular, claro está, pero echemos un vistazo a los capítulos anteriores, ¿acaso no hemos comentado que el simbolismo del mirador junto con Torre Magdala y el invernadero, parecen simbolizar una torre que ascendía (Torre Magdala) y una torre que descendía (el invernadero)? ¿No se está dando esta circunstancia en el cementerio, donde tenemos la torre del campanario (que asciende) y a sus pies la escalera que oculta la tumba (que desciende) a la cripta? Torre Magdala es una torre alta, muy visible mientras que el invernadero simula ser una torre invertida de cristal, transparente, como queriendo pasar inadvertida. El torreón del campanario es alto, muy visible mientras que la escalera que desciende está oculta, invisible.

Se da otra particularidad, dentro de Torre Magdala, en el embaldosado del suelo encontramos una “anomalía”. El suelo muestra unos dibujos circulares que se completan juntando 4 baldosas formando un cuadrado. En la figura que se forma con las cuatro baldosas se unen 4 puntos negros justo en el centro, sin embargo, en uno de los conjuntos uno de los puntos es rojo. Esto podría ser una deficiencia de fabricación, pero da la casualidad de que el punto rojo está justo delante de la escalera que sube por la atalaya a lo alto de Torre Magdala, y además, según algunos aldeanos antiguamente se podía ver su equivalente, es decir, la misma deficiencia en el embaldosado del invernadero justo frente a la escalera que desciende pero esta vez en color blanco. ¿Casualidad?

El punto rojo en medio del conjunto del embaldosado de Torre Magdala.

 

     Está claro que todo este simbolismo en las construcciones de Saunière puede que no sea tal y puede ser casual, todo es interpretable en esta historia y mi interpretación personal puede estar equivocada o ser un delirio más dentro de los muchos que se han publicado ya, no obstante a lo largo del recorrido que hemos hecho por los dominios de Saunière analizando su simbolismo se da una circunstancia que, aunque sea casual, no deja de ser curiosa. En varias ocasiones nos hemos topado con el número 22. Encontramos el número 22 en los dientes de la calavera que se encuentra en la entrada del cementerio, cosa que no es cierta ya que solo tiene 20, sería absurdo mantener esta teoría cuando todo el mundo que se acerque a Rennes puede comprobarlo, aunque se dice que antes de un acto de vandalismo en el que la piedra sobre la que se encuentra la calavera apareciese tirada en el suelo, esta tenía 22 dientes.

     También hemos comentado que la frase PARCE SIGNE TU LE VAINCRAS tiene 22 letras después de que Saunière le añadiese de forma incomprensible LE, cierto. En la estación del Vía Crucis número 10 que es en la que aparecen los tres dados con los números 3,4 y 5 se da la suma 3+4+5+(10 número de la estación) = 22 cierto. Hemos comentado que las almenas de Torre Magdala son 22, cierto. Hemos comentado que la doble escalera que se encuentra en el mirador está formada por dos escaleras de 11 peldaños cada una 11+11 = 22 cierto. Y por último hemos hablado de las escaleras que ascienden a Torre Magdala y que descienden por el invernadero, teniendo cada un 22 peldaño cosa que no es del todo cierta ya que el invernadero cuenta con 21 peldaños y Torre Magdala cuenta con 23. Pero entonces, ¿Por qué se le ha querido dar tanta importancia a este número dentro de esta historia?

     Lo cierto es que Saunière dedicó sus construcciones claramente a María Magdalena cuya festividad se celebra el día 22 de Julio, pero lo realmente sorprendente llega cuando nos fijamos en el siguiente dato ¿Qué fecha de fallecimiento marca la lápida de la tumba que hoy ocupa el lugar donde se encontraba la tumba de la Marquesa de Hautpoul y que esconde la entrada a la cripta? Exacto, el día 22 ¿De nuevo casualidad?

     Hay un hecho significativo en torno a esta tumba, y es que la jornada en la que Robert Arnaut entrevisto a Noël Corbu junto con el cazatesoros Robert Charroux en 1962 para la ORTF, cosa que mencionamos en el capítulo II, este último se llevó su detector de metales con el que hicieron una lectura por el interior de la iglesia sin resultados positivos, más tarde se dirigieron al cementerio. Un artículo publicado el 1 de agosto en “La Dépêche” narraba lo siguiente al respecto:

 

…a los pies de la espadaña, cerca de la tumba de Barthélemi Rivière, quien murió el 22 de abril en el año de gracia de 1896, el detector de tesoros se vuelve loco y la aguja del amperímetro se sale de la escala. Robert Charroux gira y gira otra vez la rueda hacia atrás y hacia delante sobre el punto crítico. Todo el mundo detiene la respiración a la espera del veredicto. Por último, tenemos que: “A lo largo de una longitud de aproximadamente un metro y medio hay tres puntos metálicos, ubicados al menos un metro hacia abajo…

     Tras este primer rastreo con el detector de metales, Charroux prometió volver con uno más potente para poder determinar el origen de las señales captadas. Si regresó o no con un aparato más potente es algo que se desconoce. Una vez más vemos como, al igual que el profesor Cholet en sus excavaciones en el interior de la iglesia, Charroux obtiene una lectura positiva con su detector en el cementerio, pero no se actúa en consecuencia, dejando la pista en el aire.

     Otro dato curioso es el que nos narra el investigador galo René Descadeillas en su obra Notice sur Rennes-le-Château et l’abbé Saunière referente a la tumba de la Marquesa que se encuentra junto al campanario:

Entre los muchos encuentros que he hecho en Rennes, me sorprendí al conocer a un miembro de la familia de Hautpoul. Esta persona, a quien le mostré la ubicación de la tumba del último señor de Rennes, me dijo que su abuela nunca había sido enterrada allí. Muchos investigadores los que compartí esta anécdota pensaron que esta persona se estaba burlando de mí. Yo no lo creo, y aquí está el porqué. Fue mi padre quien me dijo que este lugar al lado de la torre, que ahora está desocupada por una buena razón. En la década de 1920, cuando el sepulturero quería volver a utilizar este lugar casi desapareció en el agujero que cavó, el suelo se movió bajo sus pies. Esto es por qué nadie está enterrado allí. “

     Pero entonces, ¿está hablando Descadeillas de la misma tumba que hay al lado de la torre y señalizada por el pilar que sobresale del campanario? ¿Es esta la misma tumba sobre la que el detector de Robert Charroux se volvió loco? ¿Hay alguien realmente enterrado en la tumba de Barthélemi Rivieire o es solo una tapadera?

     En otro libro, en este caso de Jean-Luc Robin “El Secreto del Abad Saunière” encontramos un dato significativo: El antiguo castillo condal, (siglos IX – XIII) se situaba justo encima de lo que hoy es la finca de Saunière, el cementerio y la iglesia. La iglesia además estaría construida sobre la antigua capilla de dicho castillo.

Representación del emplazamiento del antiguo Castillo Condal.

     Por lo tanto, es muy probable que la tumba de los antiguos señores de Rhedae, que estaba en la cripta de la capilla del antiguo castillo, quedara debajo de la iglesia cuando esta se construyó entre los siglos XI y XII y sus accesos quedasen sellados, uno con la losa de los caballeros y otro en el cementerio. Años más tarde, los antepasados de los Hautpoul conocedores de esta cripta construyeron una segunda tumba familiar, esta vez al lado del púlpito como nos señala el antiguo registro parroquial, que casualmente da a la pared del cementerio, donde se encuentra el campanario quedando así:

Representación de las criptas bajo la iglesia, la situación de la tumba del cementerio y el acceso desde está a la necrópolis.

 

 

     Pero si Saunière encuentra la antigua tumba de los señores de Rennes-le-Château bajo la iglesia cuando levanta la Losa de los Caballeros, ¿Qué es lo que le lleva a realizar una nueva búsqueda en el cementerio? O dicho de otro modo ¿Por qué sabía que había otro acceso a la cripta desde el cementerio? A este respecto creo poder dar una explicación coherente. Vamos a intentar meternos por un momento en la piel de Bérenger Saunière:

     Después de retirar la losa de los caballeros me encierro en la iglesia, he mandado levantar la losa frente al altar y he descubierto que esta tallada por el otro lado. Bajo ésta encuentro un esqueleto, está claro, es una tumba. Pero al escarbar en la tierra he encontrado una pequeña olla llena de monedas de oro y mando a los albañiles que se marchen, lo que pueda haber aquí abajo no es de su incumbencia. Empiezo a excavar en el hueco y un metro más abajo aparece un arco de piedra que forma una entrada tapiada.  Necesito saber que se esconde detrás, voy a tirar esta pared y descubrir a donde lleva esto. El trabajo me lleva más tiempo de lo previsto y al día siguiente cuando aparecen los albañiles les digo que se paralizan las obras de momento hasta nuevo aviso. Esto me dará margen de unos días. Consigo derribar la pared y aparecen unas escaleras que descienden. Bajo las escaleras y entro en una cripta iluminada por la tenue luz de mi candil. Una vez dentro veo las sepulturas de los antepasados de los Hautpoul junto con otras tumbas. Entre ellas destaca la tumba de la última Hautpoul enterrada aquí, la marquesa Marie de Nègre D’Ables. Pero hay algo extraño, unas escaleras ascienden desde la cripta en dirección norte, hacia el cementerio, sin embargo, la escalera está bloqueada. De esta cripta también sale un pequeño pasillo que le conduce a otra estancia, más pequeña, es la tumba de los antiguos señores de Rennes, las sepulturas están acompañadas de las reliquias y las riquezas de estos. Hecho este descubrimiento se me ocurre que es buena idea coger algo de las riquezas que acompañan a los muertos en su descanso, pues la falta de dinero solo me permite realizar las obras más básicas y de urgencia en la iglesia, con esto podré realizar una gran obra dedicada al señor, quizá dedicándole una gran obra me perdone el sacrilegio, aunque, por otra parte, quizá este hallazgo haya sido obra del señor para poder financiar las obras en su nombre. Sea como fuere tengo que volver a tapar este acceso para poder continuar con las obras y he de modificar el proyecto, pues ahora puedo financiarme una restauración como dios manda, nunca mejor dicho.

 

     El cura se dedicó los años posteriores a la restauración de la iglesia el presbiterio y a mejorar su calidad de vida pero, esto no se iba a quedar así, nuestro sacerdote ambicioso en su afán constructivo y con nuevos proyectos en mente, para los que necesita más financiación, decide iniciar una nueva búsqueda para saber dónde paraban las escaleras que vio desde la cripta y poder acceder de nuevo al botín que se esconde bajo la iglesia.
Manos a la obra. Inicia la búsqueda por los alrededores hasta que cae en la cuenta. El viejo registro parroquial le señala que Marie de Nègre D’Ables dama de Hautpoul de Blanchefort está enterrada en el cementerio. ¿Cómo es posible? Bérenger Saunière había visto la tumba de la marquesa dentro de la cripta, entonces ¿Cómo pueden existir dos tumbas de la misma persona? No había duda, esta tumba tenía que esconder algo.

     Así pues, por la noche, me introduje en el cementerio en compañía de Marie Dénarnaud en busca de dicha tumba. Hemos conseguido localizarla junto a la torre del campanario, tiene que ser aquí, sin pensármelo dos veces levanto la pesada losa y empiezo a excavar hasta que por fin, BINGO!! Las escaleras que había visto desde el interior conectan con la tumba de la marquesa.

     En este punto surge una pequeña duda, está claro que el propósito de Saunière era conseguir localizar el acceso a la cripta desde el cementerio, por lo que, o se puso a remover varias tumbas del cementerio poniendo como excusa que pretendía restaurar el cementerio y eliminar las tumbas más antiguas mientras excavaba en la tumba de la marquesa, o al darse cuenta los aldeanos de que estaba realizando trabajos en el cementerio por la noche, no le quedó más remedio que comenzar a remover las tumbas más antiguas y poner dicha excusa para evitar que  se diesen cuenta de su propósito real.

     Sea como fuere, lo cierto es que este imprevisto le obligo a volver a taponar el acceso que había localizado en el cementerio, suponemos que no antes de echar mano a parte de su botín.

     Este sería el motivo por el que Saunière elimino esta tumba, para que nadie diese con el acceso a la cripta desde el cementerio y descubriese su secreto. Pero lógicamente no bastaba con eliminar dicha tumba, el hueco que esta dejaría en el cementerio levantaría sospechas, así pues, tras eliminar las tumbas más antiguas, reordena algunas de estas, de forma que, donde se encontraba la tumba de la marquesa, no quedase un hueco libre donde poder excavar una futura sepultura que descubriese el pastel. Además, como ya he comentado anteriormente, bloquearía el acceso a la cripta utilizando las piedras que recogía en sus salidas por los alrededores y se las ingeniaría para utilizar el fallecimiento más reciente para ubicar la tumba sobre la localización donde se encontraba la entrada.

     Posteriormente hay quien sugiere que Saunière se construyó un acceso particular a las criptas desde el interior de la iglesia y más concretamente desde el interior de la habitación secreta adosada a la sacristía.

     No es la primera vez que alguien sitúa una entrada a las criptas desde el cementerio, el investigador Paul Saussez ya desarrollo esta hipótesis desde otro punto cercano a la torre y tampoco ha sido el único. André Douzet y Ben Hammot muestran esquemas similares en sus webs. Gerard de Sede sitúa en un plano la tumba de la marquesa en este punto exacto en su libro El Oro de Rennes. Pero si esto es así, ¿por qué nadie se percató de las señales que nos muestra la tumba que actualmente ocupa este lugar?

     Sea como fuere, lo que está claro es que las últimas investigaciones nos han dado una solución para el “dónde” y posiblemente el “cómo”.

     En el aire quedan muchas preguntas, sobre todo, la más importante ¿qué es lo que encontró Saunière?

     Desde luego, a esta pregunta no puedo aportar una solución real, pero si mostrar una opinión personal avalada por ciertos detalles. Las hipótesis sobre la tumba de la Magdalena, la tumba de Jesús y el linaje sagrado, creado a raíz de la descendencia entre ambos, son hipótesis muy bonitas y han hecho de Rennes un lugar de culto y misterio como ningún otro, pero según dice hoy en día uno de los autores que desarrollaron esta teoría, de eso no hay evidencias.

     Si hoy en día pensásemos en una forma en la que enriquecernos de inmediato seguramente lo primero que se nos venga a la cabeza es una lotería o en el hallazgo de un botín importante. Y eso es lo que sin duda creo que encontró Saunière. ¿Qué es un tesoro? Los bienes y riquezas que guardaban los antiguos reyes y nobles en escondrijos, dentro de sus fortalezas o iglesias con el fin de tenerlo a salvo. Muchos de estos reyes y nobles tenían por costumbre enterrarse con parte de sus riquezas, por lo que es casi seguro, que en las tumbas de los antiguos señores que se encuentran bajo la iglesia de Rennes-le-Château, estos se hubiesen enterrado de ese modo.

     Esto es lo que encontró Saunière y de lo que se benefició. Un secreto que no podía revelar, pues ¿cómo explica un cura que se ha enriquecido profanando las tumbas de los antiguos señores?

Entre los papeles de Saunière se encontró una especie de “collage” hecho con recortes de periódicos. En uno de estos recortes podemos ver la imagen de unos ángeles bajo los que el cura había escrito:

“EL AÑO 1891 LLEVADO A LA ETERNIDAD CON EL FRUTO DE LO QUE SE HABLA AQUI ABAJO”

     Debajo vemos otro recorte de prensa donde se ve la imagen de los reyes magos entregando al niño oro, incienso y mirra.

Collage Saunière

    También se menciona en los “dossiers secrets” que Saunière regaló objetos de valor a ciertas personas. A su compañero el padre Courtauly le regaló una colección de monedas de la época merovingia-carolingia, a la sobrina de su criada Marie le regalo un collar y un brazalete visigodos y a su compañero el abad Grassaud le regaló un cáliz de oro del siglo XIII.

     ¿De dónde sacó Saunière estos objetos? ¿Acaso se dedicó a buscar y comprar piezas y joyas antiguas para luego regalarlas? Sería absurdo, cuando lo lógico sería pensar que estos objetos formaban parte del botín que encontró bajo la iglesia, y que este botín era de dimensiones considerables como para regalar algunos de estos objetos sin más.

     Por último, tenemos el testimonio de su ama de llaves, Marie Dénarnaud, testigo directo, fiel compañera y confesora de Bérenger Saunière. Recordemos que Marie, tras la muerte de Saunière comentaba por el pueblo

“…con lo que el cura había encontrado, se podría mantener al pueblo durante cien años, y todavía sobraría… …camináis sobre oro sin saberlo…”

     Si damos crédito a estas declaraciones, no podemos pasar por alto que Marie hace alusión directamente al oro. Otra de las confesiones que Marie realizo, fue cuando le dijo a Noël Corbu 

” …no se preocupe señor Corbu, antes de morir, le revelaré un secreto que le haría rico, muy muy rico…”

     De nuevo Marie nos habla de una riqueza importante, pero además, nos está indicando claramente que una parte importante de esa riqueza sigue oculta en algún lugar. Así pues, todo parece indicar claramente que nuestro protagonista, Bérenger Saunière, se enriqueció gracias a los tesoros enterrados junto con las tumbas que se encuentran bajo su iglesia, perturbando la paz que los antiguos nobles buscaban al enterrarse bajo los templos y extirpando parte de las riquezas que estos decidieron llevarse a su descanso eterno.

     Esto no resuelve del todo el misterio, quedan muchas preguntas en el aire y hay que seguir buscando e investigando para aclarar ciertos aspectos que todavía no están muy claros. Cuando Saunière encuentra las tumbas, ¿cogió todo lo que pudo y luego tapó los accesos a estas? ¿Busco Saunière la forma de tener acceso directo al tesoro y en la iglesia hay oculta una entrada secreta? si es así ¿dónde se encontraría esa entrada secreta?

Continuará…